domingo, 31 de agosto de 2008

Se accidenta FeCal

Horacio Jiménez
El Universal
Ciudad de México Domingo 31 de agosto de 2008
11:37 El presidente Felipe Calderón Hinojosa tuvo un accidente en bicicleta el día de ayer en el que resultó con fractura del hombro izquierdo, así como una contusión en la rodilla izquierda.
En un comunicado, la Presidencia de la República informó que el día de ayer al realizar su rutina de ejercicio matutino, Calderón Hinojosa tuvo un accidente en bicicleta debido al suelo húmedo y resbaloso del lugar, donde habitualmente realiza esta práctica.

Después de este percance, el presidente fue atendido y examinado en las instalaciones del Centro Hospitalario del Estado Mayor Presidencial, donde se le diagnosticó una fractura de la cabeza del húmero (hombro) izquierdo, así como una contusión en la rodilla izquierda.

Hasta el momento, la Presidencia informó que Calderón Hinojosa se encuentra en buen estado de salud y el tratamiento para la fractura que sufrió es conservador y tiene una expectativa de recuperación de entre seis y ocho semanas.

En este momento, Calderón Hinojosa recibe a las 14 organizaciones civiles que organizaron la marcha Iluminemos México en la Residencia oficial de Los Pinos, donde éstas le entregan sus propuestas en el combate a la inseguridad en el país.

Posteriormente, el primer mandatario ofrecerá un mensaje a los medios de comunicación alrededor de las 12:45, al concluir su encuentro con los organizadores de la movilización.

México quiere paz

México quiere paz, claman alumbrados por veladoras mientras lanzan globos blancos

Decenas de miles corean en el Zócalo el reclamo: “¡si no pueden, renuncien!”
■ Ignorando la instrucción de los organizadores, muchos llevan pancartas, algunas contra Calderón

Arturo Cano

A la hora programada, y a pesar de que los desesperados se habían adelantado con las estrofas cuatro o cinco veces, se canta el Himno Nacional, se apagan las luces de Palacio Nacional, los marchistas batallan para mantener encendidas sus veladoras, doblan las campanas de Catedral y el enorme sapo que Alejandro Martí soltó hace unos días se apodera del corazón del país: “¡Si no pueden, renuncien!”

El enorme sapo de Martí, que la clase política tragó –con una excepción– sin hacer gestos, es el grito más coreado en una marcha que, según los organizadores, sería silenciosa, saldría a las seis de la tarde en punto y haría su recorrido del Ángel de la Independencia al Zócalo sin ninguna pancarta.

Ninguna de las previsiones de los organizadores se cumple. Entre 80 y 200 mil personas, según diversos reportes de la Secretaría de Seguridad Pública local, avanzan por Reforma, pasan al lado de la Alameda y llegan a la Plaza de la Constitución a la hora y por la ruta que quieren; cargan mantas y cartelones, y se solazan lanzando la advertencia de Alejandro Martí a gritos rítmicos y persistentes: “¡Si no-pue-den, re-nun-cien!”

Con el Zócalo a oscuras, los marchistas, vestidos de blanco, alzan sus veladoras, linternas y celulares, celebran con una ovación las campanas de la Catedral y siguen con el segundo y el tercer gritos de la tarde noche: “¡México quiere paz!” y “¡Sí se pudo!”

La marcha de la indignación y la mano dura

Antes de la cita, los tempraneros comienzan a dejar sus automóviles en las calles aledañas. Otros, previsores, toman el Metro; una aventura para muchos de los asistentes, si nos atenemos a su evidente falta de pericia en el transporte público. “¿Segura que es en Sevilla?” –pregunta una marchista de blanco a otra. Se bajan en Insurgentes.

En las salidas del Metro, avezados vendedores ambulantes ofrecen banderitas blancas, con leyendas e imágenes que recuerdan aquel “Yo voto por la paz”, de Ernesto Zedillo.

Los marchistas llegan en grupos de amigos y familiares. La ropa, los fenotipos, evidencian una marcha, como define una muchacha, “de clase media para arriba”.

Para algunos es la primera vez, pero la mayoría de los consultados estuvieron aquí en 2004.

Rodrigo Castañeda –joven de San Miguel Chapultepec, quien a tono con los tiempos se enteró y decidió participar gracias a Facebook– avanza por la Diana con dos demandas: legalizar las drogas, para acabar con las mafias del narcotráfico, y pena de muerte para los autores de delitos graves.

La exigencia de pena de muerte, que se repite en carteles, mantas y globos blancos, es una de las más socorridas por los manifestantes que colocan veladoras, casi todas de la misma marca, en la escalinata del Ángel de la Independencia. “Estamos hasta el copete de que no haya seguridad”, dice un hombre calvo y grandote que pone su veladora. También vino en 2004, pero a la pregunta de qué se logró con aquella marcha responde entre risas: “no sé, no sé”.

En cambio, el ingeniero Carlos Álvarez, un hombre maduro, tiene una explicación: dice que la estrategia del presidente Felipe Calderón sí funciona porque ha cerrado la puerta a los narcos, cuando otros gobiernos negociaron con ellos. Y dice que no funciona porque los narcos se están dedicando a otros negocios, como el secuestro.

El ingeniero Álvarez también tiene una solución: “colgar de los huevos a las cabezas, pero no El Chapo Guzmán y otros, sino los verdaderos jefes”.

En otro extremo del Ángel, el constructor Enrique Nates, acompañado por familiares y amigos, sostenía una manta igual de ruda que la opinión anterior: “Reiteramos: que nos gobiernen, juzguen y cuiden las putas, ya que sus hijos nos han fallado”.

Nates no resiste la primera pregunta: “es una catarsis, es sólo decírselos en sus caras. Ya sabemos que no van a hacer nada, no les creemos”.

Nates votó por Vicente Fox, por Andrés Manuel López Obrador para jefe de Gobierno y por Felipe Calderón: “siempre la riego en grande”, dice, antes de proponer un registro ocular y dactilar de todos los servidores públicos, y algo más: que a los secuestradores sorprendidos in fraganti se les ejecute ahí mismo, sin más trámites.

–¿Como don Porfirio, primero mátenlos y luego virigüan?

–Así, exactamente.

“¿Por qué no todas las víctimas son escuchadas?”

No todos, claro, vienen poseídos por el espíritu de Hammurabi. Ana, Gabriel, Daniel, María, Francisco y Guillermo, todos estudiantes de la Universidad Iberoamericana, cargan una manta que dice: “Son muchas las víctimas. ¿Por qué sólo algunas son escuchadas?”

“Venimos a representar a aquellos que no tienen poder mediático”, dice uno de ellos. Y entre todos hablan de las dos conductoras triquis de una radio comunitaria, de las comunidades chiapanecas, de las muertas de Ciudad Juárez. “No queremos menospreciar a nadie, pero ¿quién marchó por las triquis”.

Cerca de ellos avanzan un par de mujeres que no dejan de rezar, con una imagen del papa Juan Pablo II y una manta: “México, no mates a tus hijos”.

Aquí y allá hay mantas que aluden a casos, a tragedias concretas: “Me secuestraron”, “Asesinaron a mi hijo y no hay justicia”, “Devuélvanme a mi mamita”.

Dominan, ni modo, los letreros de lógica implacable: “No mantengas a los criminales, apoya la pena de muerte”.

Sin embargo, en una estación de radio que reporta en vivo, la locutora dice que la demanda central de los marchistas es “cadena perpetua” a los secuestradores, como propuso el presidente Calderón, sin considerar que para sobrevivir las penas actuales Daniel Arizmendi no tendría que ser El Mochaorejas, sino Matusalén.

Las televisoras y las veladoras

Promotoras destacadas del acto, las televisoras despliegan todos sus recursos y transmiten en vivo los pormenores del recorrido. Tv Azteca instala templetes en cada glorieta. Un servicio informativo por Internet distribuye sus mejores materiales en un cd con el título México secuestrado.

El amplio despliegue provoca que detrás de la conductora de espectáculos Martha Figueroa se escuchen gritos de “¡fuera Calderón!”.

Televisa pone al frente a los conductores de sus noticieros principales. Celebra la que califica de “exitosa marcha” como un triunfo propio. Puede ser que, como dijera El Tigre Azcárraga, su televisora entretenga a los “jodidos”, sí, pero no es a ellos a quienes convoca a la movilización, sino a las clases medias y altas.

Como la señora María de la Luz Castro, quien viene acompañada por dos amigas, mayores también. “Siempre ha habido robos, pero no como ahora, con violencia, y los secuestros que han sufrido personas allegadas, todo se agudizó desde que el PRD llegó al gobierno de la ciudad”, dice la señora Castro.

–Pero hay marchas como ésta en muchas ciudades que no gobierna el PRD.

–López Obrador se está dedicando sólo a violentar.

–¿Y Calderón?

–Él está haciendo todo lo posible, y sigue avanzando paso a pasito.

Así llega al Caballito donde, quizá porque ahí despachan los senadores, arrecian los gritos de “¡renuncien!”.

Más adelante trata de incorporarse a la marcha el empresario Alejandro Martí, cuya tragedia personal –el secuestro y asesinato de su pequeño hijo– “derramó el vaso” de la indignación ciudadana, como dicen los organizadores de la protesta.

El empresario intenta unirse a la caminata, pero es impedido por la nube de fotógrafos y curiosos que quieren lanzarle gritos de aliento, o simplemente mirarlo.

“Fuera corrupción, fuera impunidad”, alcanza a decir antes de regresar al vestíbulo de un hotel frente a la Alameda.

En el Zócalo, muchos no quieren esperar. Prenden sus veladoras, cantan el Himno antes de tiempo.

Decenas de globos blancos son lanzados al aire. Una ovación. Algunos globos dicen “pena de muerte”.

Poco antes de las 20:30 horas entra por la avenida 20 de Noviembre la descubierta de los organizadores.

No hay discursos, ni siquiera un maestro de ceremonias que indique cuándo entonar el Himno. Por eso, en un punto de la plaza cantan el “masiosare” cuando en otro apenas van en el “sonoro rugir del cañón”. Es lo de menos. La marcha termina libre de incidentes, con policías desarmados en todo su trayecto, con camiones gratuitos al final.

Todavía no finaliza el Himno, cuando ya un mar de paraguas se apodera de las calles. La plaza se vacía a una velocidad nunca vista. Unos pocos han previsto su salida: dos grandes camionetas blindadas, seguidas de camionetas con escoltas vestidos de traje y corbata, salen por la avenida Pino Suárez, mientras un río humano se desliza sobre el asfalto mojado.

En la plancha del Zócalo se mantiene, pese a que lo han increpado, Juanito Acosta Rafael. “Es una manifestación libre”, se defiende. Se ha colocado un sombrero que dice: “Los delincuentes están en Los Pinos”. Y aguanta solo su manta: “Bienvenidos a la marcha de los pirrurris”.

Corren al titular de la SSP-DF

Minutos antes de las 17 horas, el titular de la SSP-DF, Manuel Mondragón y Kalb, arribó a la glorieta del Ángel de la Independencia para coordinar a los más de 3 mil elementos que desplegó la corporación a su cargo.

Al observar el convoy policiaco, algunos de los marchistas empezaron a gritar contra el servidor público, ante lo cual optó por retirarse del lugar y realizar su trabajo desde otro punto.

Con información de Agustín Salgado

La raíz del mal

El despertar
José Agustín Ortiz Pinchetti

La marcha contra la inseguridad es un ejemplo de cómo causas legítimas pueden ser manipuladas. Es cierto, los secuestros, la violencia, el crimen organizado y la impunidad son fenómenos reales y la protesta de la sociedad es sana y legítima. Pero la organización de una marcha monumental y a partir de ella la creación de un movimiento permanente pueden ser tácticas de la reacción. No hay transparencia en los recursos invertidos. Resulta sospechoso el apoyo de los antidemocráticos medios electrónicos. La marcha podría ser el inicio de una reagrupación de la extrema derecha ante la pérdida de legitimidad de los partidos tradicionales. Puede desviar la atención pública. La protesta no va dirigida contra quien debiera: El inepto y corrupto gobierno de Calderón, sino una “vaga denuncia a las autoridades”.

El problema es terrible. En los últimos 20 meses han muerto por lo menos 5 mil personas, entre ellas 500 soldados o policías. Calderón desafió a los cárteles del narcotráfico que luchan ferozmente entre sí con un ejército de 30 mil elementos cuando el narcotráfico abarca a una población por lo menos de 500 mil y probablemente más de un millón. Miles de ellos están bien armados y entrenados, incorporados a los cuerpos de seguridad o nutridos por desertores de éstos.

Se habla en general de la corrupción de los aparatos policiacos y judiciales infiltrados por el narcotráfico, pero se oculta que muchos gobernadores e importantes jerarcas son partícipes o encubridores de los delitos. La garantía de impunidad produce un efecto de demostración negativo. Los responsables del fraude y el saqueo del país no han sido castigados.

En los últimos 25 años los jóvenes mexicanos han tenido dificultades para encontrar empleo. 12 millones han emigrado a Estados Unidos, donde pueden ganar 12 veces más. Pero miles se incorporan a la delincuencia organizada, donde no sin riesgos pueden ganar hasta 100 veces más que en las actividades lícitas mal remuneradas.

¿Cuál es la raíz profunda? Una sociedad decadente dominada por una oligarquía, donde las instituciones se están resquebrajando. Un pequeño grupo que se reserva los beneficios no deja crecer el país. Los elementos de cohesión interna se destruyen cada día. La crisis económica se vincula a la inseguridad. La solución no está en más policías, más ejército y penas brutales. Es necesaria una reforma del Estado. Un cambio drástico en la política económica: volver a crecer y empezar a repartir

Secuestrados cinco mil alumnos de prepa en un año

Secuestraron a 5 mil alumnos de prepas públicas en un año
■ De 3 millones 700 mil estudiantes de ese nivel educativo, 37% refiere vivir en un hogar donde se le agrede y amenaza incluso con armas

■ La mayoría señala haber padecido robo o asalto

Karina Avilés

De los 3 millones 700 mil estudiantes en los bachilleratos federales del país, más de medio millón refiere que ha sufrido algún robo, agresión o violencia en el último año. De ellos, 5 mil señalan que han sido secuestrados y otro número igual que han sido víctimas de violación, revela la primera Encuesta Nacional Exclusión, Intolerancia y Violencia en Escuelas Públicas de Educación Media Superior.

El entorno social en el que viven estos jóvenes también presenta graves problemas de inseguridad, pues un millón 554 mil (42 por ciento) expresaron que en su barrio o colonia hay venta de drogas.

De ese total de alumnos en preparatorias públicas, como el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) o el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS), 2 millones 405 mil (65 por ciento) afirmó que en su comunidad hay pandillas. Sin embargo, 481 mil (13 por ciento) reconocieron formar parte de ese tipo de grupos.

Asimismo, la investigación muestra que en un alto porcentaje, el entorno familiar de los jóvenes es de maltrato, pues un millón 369 mil (37 por ciento) han recibido golpes de un familiar con un “cinturón”, un “lazo” o un “cable”, e incluso 6 por ciento (que representan 222 mil jóvenes) refiere que ha sido amenazado de muerte con un “arma de fuego” o con una “navaja o cuchillo”, por alguno de sus parientes.

Según el estudio de la Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP, el cual es representativo de los 3 millones 700 mil alumnos entre 15 y 19 años de los bachilleratos federales, estatales y autónomos en el país, 510 mil 600 jóvenes (13.8 por ciento) han sido víctimas de la delincuencia o de la violencia.

En primer lugar se encuentra el robo o asalto, pues 316 mil 572 alumnos señalan que ha sido presa de los grupos delincuenciales. Otro 5 por ciento, que asciende a 25 mil 530 jóvenes, fue agredido a causa de alguna riña.

Sin embargo, destaca que el secuestro, la violación y la detención figuran entre los principales motivos de violencia que han padecido. Cada uno de los tres casos equivale a uno por ciento, lo que en total significa poco más de 15 mil estudiantes.

En relación con las agresiones en el núcleo familiar, de los 3 millones 700 mil alumnos de bachilleratos públicos, 34 por ciento dijo que ha sido “jaloneado del brazo o del pelo”, 33 por ciento que ha sufrido amenazas de golpes, 32 por ciento confiesa que ha sido empujado o abofeteado y 54 por ciento que ha sido insultado por alguno de los integrantes de su familia.

La gran mayoría no está de acuerdo con la violencia, pues sólo 16 por ciento considera que se justifica agredir a alguien “que te quitó algo”, y 16.3 por ciento piensa que la “la violencia forma parte de la naturaleza humana”. Para 13 por ciento, “los hombres les pegan a las mujeres por instinto”.

Aceptan que han roto ventanas

Sin embargo, 8 por ciento de los hombres y 6 por ciento de las mujeres reconoció que ha respondido “agresivamente al profesor”. A la vez, 5 por ciento de los varones y 3 por ciento de las mujeres aceptó que ha provocado conflictos entre compañeros. Además, 3 por ciento de los primeros y 1 por ciento de las segundas refirió que ha roto las ventanas de la escuela.

El 2.5 por ciento (92 mil 500 jóvenes) dijo que ha tomado “cosas” con valor menor a mil pesos, 1.5 por ciento (55 mil 500 alumnos) que ha vendido drogas, un porcentaje igual que ha forzado cerraduras y .5 por ciento (18 mil 500 estudiantes) que ha tomado cosas con valor de mil pesos o más.


Desapariciones políticas

Denuncia Ibarra de Piedra desapariciones políticas disfrazadas de levantones; van 31 este sexenio
Mariana Chávez, corresponsal

Querétaro, Qro., 30 de agosto. El gobierno federal incurre en el “secuestro oficial” contra luchadores sociales, con la justificación de que son levantones vinculados con la delincuencia organizada, advirtió hoy la senadora Rosario Ibarra de Piedra.

En lo que va del sexenio de Felipe Calderón, dijo, han desaparecido 31 personas de las cuales se sabe que 24 están muertas, además de 38 ligadas al sindicato petrolero de la refinería de Cadereyta Jiménez, Nuevo León.

La dirigente del comité Eureka que lucha por la presentación de desaparecidos políticos acudió a tomar la protesta a los integrantes del Frente Estatal Contra la Represión.

Consideró que esos levantones son cometidos por militantes y policías para “decir, bueno, no fuimos nosotros, pero en realidad hay muchísimos que se lleva el Ejército. Se cobijan con que puede ser el crimen organizado y ya, ahí se acabó todo, y ya no se busca, no se investiga, no se hace nada”, expresó en conferencia de prensa en la Facultad de Sicología de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

Indicó que los secuestros que comete la delincuencia organizada tienen un precio económico a cambio de entregar con vida a la persona privada de su libertad, a diferencia del “secuestro oficial”, donde no vuelven a ver a esa persona y en algunos casos desconocen si está viva o muerta.

“Algunos son terribles como el del muchachito (Fernando) Martí, pero son secuestros que si la gente paga lo puedes tener, pero el de nosotros es el secuestro oficial, es el terrorismo de Estado”, expresó

sábado, 30 de agosto de 2008

Censura a radio comunitarias en Oaxaca

EFE
El Universal
Oaxaca Sábado 30 de agosto de 2008
11:22 La policía mexicana decomisó hoy los equipos de transmisión y de cómputo de las estaciones de radio comunitaria "La Rabiosa" y "La Candente", ambas en el estado de Oaxaca, en el sureste del país, denunciaron sus directivos.
El director general de "La Rabiosa" y coordinador de la Red de Radios Caracol en la región mixteca y triqui, Fredy Landa, explicó que agentes de la Policía Federal Preventiva se presentaron en ambas estaciones en el municipio de Huajuapan de León para llevarse los equipos.

"Llegaron sin una orden, ni notificación, sólo nos dijeron que si nos oponíamos traerían al agente del Ministerio Público y se llevaron todo, transmisor, equipo de cómputo, antenas, todo el equipo, nos dejaron en cero", relató.

Agregó que este desmantelamiento de las radios se da en vísperas del Encuentro de Radios Comunitarias y Libres, que se realizará a partir de mañana en el municipio de Zaachila.

"Afortunadamente no se dio violencia, sólo nos amenazaron", detalló Landa.

Explicó que estas difusoras de radio pertenecen al Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS) y transmitían contenidos educativos, culturales y sociales en esta zona indígena mixteca.

CACTUS es una organización dedicada a asesorar a comunidades indígenas de la zona, entre ellas a la de San Juan Copala en la región triqui, de donde eran dos locutoras, Teresa Bautista y Felícitas Martínez, asesinadas el pasado 8 de abril.

Ambas trabajaban en la estación de radio "La Voz que rompe el Silencio".

viernes, 29 de agosto de 2008

Identifican los cuerpos de los decapitados

Identifican a 10 de los 12 ejecutados: la mayoría vivía en Mérida
6:48 p.m.
En un comunicado oficial, la Procuraduría de Justicia informó esta tarde que mediante los archivos dactiloscópicos y de antecedentes penales, logró la identificación de 10 de los 12 cadáveres encontrados el día de ayer en una brecha de la hacienda Chichí Suárez, ubicado al oriente de la ciudad, así como en el municipio de Buctzotz.

Se presume que los que ejecutaron a los 11 hallados en Chichí subieron a You Tube un video con escenas de la masacre en el que aparecen varios cuerpos decapitados y siete cabezas apiladas junto a una pared. El video fue retirado del sitio antes mencionado, pero lo puedes encontrar en la página principal de yucatan.com.mx

El comnunicado oficial dice también que los análisis dactiloscópicos realizados por los peritos de la Institución señalan que los cuerpos identificados pertenecían a personas con antecedentes penales por diversos ilícitos, entre los que destacan delitos contra la salud en la modalidad de posesión de cocaína y por otros hechos delictuosos como robo con violencia cometido en pandilla, lesiones, ataques peligrosos, homicidio, tentativa de violación, portación de armas e instrumentos prohibidos, entre otros.

Los cuerpos localizados ayer respondían a los siguientes nombres:

- MANUEL RENÉ MENA ESPINOZA (A) “MANUEL ROSADO CHAN”, natural de Mérida, Yucatán, de 34 años de edad, vivía en Kanasín, quien fue procesado en dos ocasiones por delitos contra la salud en su modalidad de posesión de cocaína y de clorhidrato de cocaína.

- JULIO MENDOZA HERNÁNDEZ, natural de El Cuyo, Tizimín, Yucatán, de 32 años de edad, residía en Paseos de Itzincab, quien fue procesado por delito contra la salud.

- EUSEBIO ROSADO FERNÁNDEZ, de 41 años de edad, por delito contra la salud. Su identidad se averiguó por medio del Sistema Automatizado de Identificación de Huellas Dactilares.

- FÉLIX JESÚS HERRERA SOLÍS (A) “TITINO”, natural de Chetumal, Quintana Roo y de 32 años de edad, vivía en el fraccionamiento El Roble. Delitos: robo con violencia y robo calificado cometidos en pandilla y robo cometido en estado de ebriedad.

- JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ CHIN (A) “CHEPO”, natural de Mérida, Yucatán, de 23 años de edad, residía en la colonia Los Reyes. Fue sentenciado por lesiones y ataques peligrosos cometidos en pandilla.

- LUIS ADOLFO ROMERO DZIB, natural de Mérida, Yucatán, de 32 años de edad, vivía en la colonia Bojórquez. Delitos: robos, lesiones y allanamiento de morada.

- MIGUEL ÁNGEL PUERTO GUTIÉRREZ, natural de Progreso, Yucatán, de 35 años de edad, quien residía en esa ciudad y puerto. Procesado por delitos contra la salud en la modalidad de posesión de cocaína.

- LUIS FERNANDO PECH CHAN, de 23 años de edad, oriundo de Chunchintoc, del municipio de Hopelchén, Campeche, quien ha sido procesado por ataques peligrosos y daño en propiedad ajena cometido en estado de ebriedad.

- ROSENDO PECH DZUL (A) “ROS”, “JOSÉ ROSENDO PECH DZUL” O “JOSÉ ANTONIO PERAZA BRICEÑO”, de 43 años de edad, natural de Mérida, Yucatán, procesado por diversos delitos como robo calificado, daño en propiedad ajena, tentativa de violación, entre otros, también ha sido sentenciado por homicidio y lesiones que ponen en peligro la vida, lesiones cometidas en pandilla y portación de armas e instrumentos prohibidos, así como por robo calificado.

- LUIS ALFONSO CANUL CHAN (A) “LICHO”, “JOSÉ ALFONSO CANUL YAM” O “JOSÉ LUIS CANTO YAM”, originario de Mérida Yucatán y procesado por vagancia y malvivencia, por robo calificado cometido en estado de ebriedad y por lesiones.

Miguel Angel Puerto Gutiérrez, quien se dedicaba al narcomedundeo, fue detenido en marzo de 2003 por estar involucrado en la venta de drogas y estuvo preso durante varios meses.

El martes pasado desapareció del puerto, desde ese día sus familiares lo dejaron de ver, así que cuando se difundió la noticia de que hallaron cuerpos decapitados, su familia temió que fuera uno de ellos.

Según trascendió en fuentes policíacas, un familiar del progreseño ejecutado identificó a Miguel Puerto por medio de un tatuaje.

Al progreseño lo habrían levantado el martes pasado, pero sus familiares no habían interpuesto denuncia de su desaparición.

Se señala que también hay otro progreseño entre los ejecutados por el narco, cuyo apellido sería Domínguez, que se trata de un joven adicto a los enervantes quien también desapareció a mediados de semana.

Debido a que uno o dos progreseños está entre los ejecutados, ayer se reforzó la vigilancia políciaca en Progreso, en la entrada fueron apostados agentes de la Secretaría de Seguridad Pública que revisaron los vehículos que entraban al puerto e incluso hasta de turistas, con especial interés en unidades que traen placas de otros Estados.

También en las instalaciones portuarias se reforzó la vigilancia con recorridos de parte de elementos armados de la Armada de México.

En Porgreso, se recuerda que hace cuatro años, para un 27 de agosto, fue hallado en montes de la carretera Chicxulub Puerto-Chicxulub Pueblo, el cuerpo quemado de Jorge Nicoli Argüelles “El Mono Nicoli”, vinculado con el narcotrafico.

También confirmó la Procuraduría estatal que los 11 cuerpos sin cabeza corresponden a delincuentes con fichas de varios ingresos en penales de la península yucateca, por su vinculación con el tráfico de drogas.

El procurador de Justicia, José Alonso Guzmán Pacheco, informó esta tarde que el caso de los asesinados ya fue atraído por la PGR y que los cuerpos serían entregados conforme sean solicitados por sus familiares.

Las necropsias permitieron establecer que entre tres y cinco de los cuerpos presentan indicios de que fueron degollados estando vivos.

El procurador manifestó, al salir de una reunión del gabinete de seguridad estatal celebrada en las instalaciones del Siglo XXI de esta ciudad, que pese a los hechos no hay una militarización en Yucatán sino únicamente la cooperación entre la PGR, la Décima Región Militar y las autoridades del gobierno de Yucatán.

Hasta la tarde de este viernes no tenían reportes del paradero de las cabezas de los 12 asesinados, y solamente faltaba identificar a uno de los que se encontró en el municipio de Buctzotz.

Por otro lado el procurador confirmó que en el cadáver encontrado en el municipio de Buctzotz, había un mensaje supuestamente dirigido al secretario de Seguridad Pública, Felipe Saidén Ojeda, que decía, “cumple los compromisos”.

El procurador señaló que no entendía el por qué de esta frase porque el único compromiso de los funcionarios del Gabinete de Seguridad Pública, “es cumplir con garantizar la seguridad para todos los yucatecos”.

"El matachavitas" termina como el "canibal de la Guerrero"

MERIDA.-A pocas horas de que rindiera su declaración preparatoria, el asesino serial Mario Alberto Sulú Canché (a) “El Mata-chavitas” decidió acabar con su existencia al ahorcarse en uno de los baños del penal.

Minutos antes de las cinco de la tarde, “El Matachavitas”, que tenía custodia permanente, le dijo a sus vigilantes que iría al baño.

Sin embargo, al ver que no regresaban ingresaron al sanitario y se percataron que el cuerpo de Sulú Canché pendía de una soga de nylon de lavado que había atado a una de las regaderas.

Inmediatamente se armó una movilización en el presidio para intentar reanimarlo, pero todo esfuerzo fue inútil porque ya había muerto.

El preso, antes de ingresar al “área”, se encontraba profundamente deprimido y apenas alzaba la cara, al parecer porque hoy fue día de visita en el penal y nadie fue a verlo.

La pregunta que ahora queda pendiente es cómo obtuvo la soga de nylon, aunque otra versión señala que se ahorcó con su pantalón.

Inesperada revelación

Como mencionamos anteriormente, apenas unas horas antes había declarado que “como los judiciales me dijeron que era el mismo castigo por un homicidio que por tres, acepté haber cometido los crímenes, pero los dos primeros no los cometí”.

Esa declaración inesperada, que rindió ante el Juzgado Tercero Penal, el multiasesino confeso cambió radicalmente su versión de los hechos.

Lo anterior motivó que fuera cuestionado duramente por el representante del Ministerio Público que lo cuestionó el porqué dijo que le “daba igual” ir a la cárcel por tres crímenes que por uno.

El homicida, señaló que así se lo hicieron saber los judiciales que tuvieron a su cargo la investigación y que dijeron que de todos modos iba a estar 40 años en el bote.

Sin embargo, cuando se le cuestionó si en fecha reciente tuvo en posesión un Jetta negro y un Caribe verde reconoció que eran suyos, pero que no los cambió porque hubiera cometido algún delito, sino porque estaban deteriorados.

Por último, manifestó que nada más le “siguió la corriente” a los judiciales.

Como se recordará, apenas y se le estaba arraigando, “El Matachavitas” confesó diciendo: “Quiero pedirle perdón a los papas de las chavas, estaba drogado, sinceramente estoy arrepentido”.

“No tengo ningún inconveniente en que me arraiguen”, señaló cuando fue enterado de que iba a permanecer hasta 30 días en la casa de arraigo de la Procuraduría, para luego preguntar qué garantías tenía y se le explicó que podría comunicarse con sus familiares y contratar un abogado particular.

“La verdades que lamento todo lo que hice, soy padre y ahora mis hijos se van a quedar sin padre”, relató, para luego señalar: “Quiero platicar con mi esposa para pedirle perdón”

Fuente: Milenio

Decapitados en Mérida


Dantesca escena ante dos jóvenes
Un muchacho y su hermana se topan con los cadáveres

“Papá, papá, hay personas sin cabezas...”, expresó casi presa del pánico el joven que, acompañado de una hermana suya, descubrió los once cuerpos decapitados abandonados en montes de Chichí Suárez, comisaría conurbada de Mérida.

La joven no pudo expresar palabra, cayó en una crisis nerviosa desde el momento en que vio la dantesca escena y así seguía hasta entrada la noche.

“Sí papá, están sin cabeza, ven a verlos”, siguió diciendo a gritos el joven que, cuando pasaba momentos antes en una encrucijada, encontró los cuerpos apilados de los once ejecutados.

El papá, que según dijo está pensando abandonar su casa por temor, acudió al sitio, comprobó lo dicho por su hijo y avisó a las autoridades de la comisaría.

Nadie vio movimiento de vehículos, al menos alguno que llamara la atención. Se especula que los cuerpos fueron llevados en dos camionetas. Minutos después del hallazgo, la operación policíaco cambió la rutina de esa comisaría que está al oriente de la capital yucateca.

El sitio donde fueron tirados los cuerpos parece haber sido “estudiado” previamente por los asesinos, ya que la vivienda más cercana está a más de 100 metros. Prácticamente no pasa nadie por ese lugar, pero como es el cruzamiento de dos caminos es fácil salir de ahí, ya sea retornando a la misma población o por el Anillo Periférico. En el área hay varias casas en construcción.

El sitio del macabro hallazgo está al sur de Cholul, otra comisaría meridana, pero más grande, sobre la calle 14, misma arteria que comunica al cementerio de esa población.

La calle sigue hasta llegar a la colonia San Camilo y los rieles del ferrocarril a Valladolid, a poca distancia del Periférico.

El camino con el que se cruza se dirige al Oriente, a unas casas en construcción, donde resulta difícil transitar.

Al Poniente, en un camino blanco, a unos cien metros, hay un fraccionamiento en construcción, aunque aparentemente nadie labora ahí desde hace algún tiempo. Frente a este sector hay una calle que comunica con el centro de Chichí Suárez.

El camino blanco, más al Oriente, llega al Periférico.

Cholul está comunicado con Sitpach, Chichí Suárez y el camino a Tizimín

Narcoterror en Yucatán


La mayoría de los cadáveres estaban desnudos y algunos tenían un tatuaje en forma de dragón

Hallan en Yucatán 12 decapitados; 11 de ellos muy cerca de Mérida
■ Las cabezas no han sido encontradas

■ No presentaban heridas de bala

■ Circula la versión de que eran miembros de cuerpos policiacos de la entidad, de Quintana Roo u otros estados

Luis A. Boffil Gómez (Corresponsal)

Elementos del Ejército recorren la zona donde fueron encontradas 11 de las 12 personas ejecutadas

Mérida, Yuc., 28 de agosto. Los cuerpos decapitados de 12 hombres fueron localizados hoy en Yucatán; 11 en la comunidad rural de Chichí Suárez, en Mérida, y uno en el municipio de Buctzotz, ubicado al oriente de la entidad. Las cabezas no han sido encontradas.

El subprocurador de Justicia del estado, Rafael Acosta, informó que 11 de los cadáveres fueron encontrados por dos jóvenes al mediodía de este jueves en montes del poblado de Chichí Suárez, situado al nororiente de esta capital. Ambos adolescentes dieron aviso a la policía.

Tendrían entre 25 y 35 años

Los 11 cuerpos estaban apilados, 10 de ellos totalmente desnudos y sólo uno con ropa. La mayoría tenía tatuajes en forma de dragón. Las autoridades estimaron que estos sujetos tendrían entre 25 y 35 años de edad. No presentaban heridas de bala.

Fuentes extraoficiales de corporaciones policiacas locales revelaron que algunos de los occisos eran elementos de cuerpos de seguridad de Cancún, Quintana Roo, Yucatán y posiblemente de otros estados.

Acosta afirmó que estas personas habrían sido asesinadas y decapitadas en otros sitios y después abandonadas en los montes de Chichí Suárez. Elementos del Ejército arribaron al lugar y acordonaron la zona. Además, aplicaron operativos de vigilancia en la ciudad de Mérida.

Otro cuerpo decapitado fue hallado en el municipio de Buctzotz, ubicado a 180 kilómetros de Mérida. Trascendió que este hallazgo tendría relación con el primero.

Altos mandos de seguridad y policiacos de Yucatán se reunieron de emergencia en el palacio de gobierno de la capital del estado. El procurador de Justicia, José Guzmán Pacheco, declaró que es un hecho lamentable, pero llamó a la ciudadanía a no perder la calma y dijo que se redoblará la vigilancia.

–En esta ocasión no se trata de un “hecho aislado”, como suelen decir las autoridades cuando hay crímenes vinculados al narcotráfico en la entidad –se le hizo notar al funcionario.

–No, no se trata de un hecho aislado, pero esperamos que no se repita –respondió.

Durante una gira de trabajo por municipios indígenas, la gobernadora priísta Ivonne Ortega Pacheco externó su preocupación por el suceso. “No permitiremos que algo así vuelva a suceder”, subrayó.

Mientras tanto, agentes judiciales y centenares de policías custodiaron los palacios de gobierno estatal y municipal de Mérida, televisoras, periódicos, estaciones de radio y sitios de interés público.

En enero pasado fue localizado el cuerpo decapitado de Juan Carlos Alvarado Naal, El Calochas, conocido narcomenudista de Puerto Progreso. La cabeza fue arrojada al día siguiente del crimen en la repetidora local de TvAzteca.

Por la noche, la Procuraduría General de la República (PGR) emitió un comunicado para informar que la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) “ejercitó su facultad de atracción para conocer e investigar la muerte de 11 personas cuyos cadáveres fueron localizados cerca de la ciudad de Mérida, Yucatán, con señales de haber sido victimados con violencia inusitada”.

La dependencia federal sostuvo que “todo acto de violencia se repudia, aun cuando tengan lugar entre miembros de organizaciones criminales”.