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viernes, 5 de septiembre de 2008

La casa de Chablekal

video de la casa de seguridad en donde supuestamente fueron llevados los cuerpos de los narcomenudistas asesinados en la casa de la colonia Benito Juárez norte de Mérida, para despues llevarlos a la comisaría de Chichi Suarez donde fueron encontrados 11 cuerpos decapitados, la casa se localiza en la comisaría Meridana de Chablekal en la carretera que comunica a esa población con el Municipio de Conkal.


La casa de las ejecuciones de Yucatán


En el predio 199 de la Benito Juárez Norte se consumaron las narcoejecuciones

Confirmado: El predio Núm. 199 de la calle 39 por 50 y 52 de la colonia Benito Juárez Norte, a dos cuadras de prolongación Paseo de Montejo, que fue cateado anteayer por fuerzas federales y estatales, sí fue el escenario del ajusticiamiento de los 11 narco-decapitados que aparecieron en Chichí Suárez, lo que evidencia que el crimen organizado operó en plena urbe.
La casa de la Benito Juárez Norte es propiedad de la Profa. Yolanda del Socorro Cámara Ricalde, yucateca que actualmente radica en Tabasco, según confirmó su hermano Mario Alberto, quien es actualmente jefe de sector de la SEP, con sede en Motul.
Este predio está a menos de 200 metros de donde funcionan varios restaurantes de postín, como Friday´s, bancos y distribuidoras de automóviles de la Mercedes Benz. Mitsubishi y Honda, entre otros negocios.
La casa es de dos plantas: la planta baja consta de sala, comedor, una cocina que da al patio y una recámara con baño. Fue en este baño donde los sicarios apilaron los cuerpos de cuatro de sus víctimas. En el vídeo que subieron a Youtube aparecen dos cuerpos colgados de la regadera y otros dos que yacen en el piso junto una porción del cancel, un tubo y una cubeta.
Una vez franqueado el portón de entrada, la cochera se prolonga hasta un jardín en la parte posterior, donde se encuentra el cuarto de servicio con baño. En este baño los sicarios colocaron las cabezas de siete de sus víctimas, que también se ven en el vídeo, así como sus respectivos cuerpos: cuatro aparecen colgados del abanico y tres están tirados en el piso.

El croquis de la planta baja, escenario del crimen, es el que aparece en la portada de esta edición.
En la planta alta hay otras tres recámaras, dos de las cuales cuentan con baño.
En ambos vídeos se escucha cómo escurre el agua que sale de un tubo y se observa los pisos de los baños cubiertos de abundante sangre que emanan de los cuerpos decapitados.
Desde hace años su propietaria renta el predio en forma directa, sin más requisitos que la firma de pagarés. El monto de la renta va de 10 a 12 mil pesos mensuales.
Vecinos del lugar afirman que el predio, que estuvo vacío durante un tiempo, comenzó a tener movimiento hace un mes, pero hasta ahora las autoridades no han informado el nombre del último que la rentó ni cuánta gente vivió ahí en los días previos a la masiva ejecución.
Este predio, que mide 14.80 metros de frente por 43.70 metros de fondo y cuyo valor catastral es de 1 millón 33 mil 401.48 pesos, luego de una revisión que tuvo lugar ayer poco antes del mediodía a cargo de elementos del Ministerio Público Federal, quedó resguardado por militares adscritos a la X Región.
Durante el cateo que tuvo lugar la noche del miércoles los elementos de seguridad realizaron varios disparos, aunque luego intentaron negar los hechos.
—”Sí dispararon armas los militares y los policías, no sabemos porqué están tratando de ocultar las cosas”, indicaron varios de los vecinos.
Según un comunicado de prensa oficial del Ejecutivo, en el predio de la Benito Juárez Norte se hallaron tres rifles R-15, dos granadas de fragmentación, siete esposas y 117 cartuchos útiles, así como vendas ensangrentadas y otras evidencias de que ahí decapitaron al menos a 11 de los 12 narcomenudistas.
Versiones recogidas entre vecinos afirman que dos días después de que los 11 cuerpos aparecieron en un camino de terracería de la ex hacienda Chichí Suárez, salieron de esa casa unas doce personas a bordo de dos vehículos, una camioneta pick up negra y un automóvil de color rojo. Añadieron que si bien la casa se ocupó hace un mes, hará 15 días que se arregló el portón principal.
Ayer, mientras el Ministerio Público Federal realizó una nueva inspección para recoger más evidencias, personal del Sistema Integral para la Conservación del Estado de Yucatán (Sicey) acudió a limpiar de maleza el predio contiguo a la casa, a fin de que los investigadores puedan saber si no fue usado para desechar evidencias.
Empleados de los negocios que funcionan en el perímetro manifestaron “no saber nada” de movimientos extraños en torno al predio, en tanto que el empresario camionero Raymundo Vargas Cruz, quien vive a una esquina del sitio, dijo que ni siquiera conocía a los propietarios del predio.
“Yo entro y salgo de mi casa y no me percaté de nada. Pero para tranquilidad de la gente qué bueno que se realizan los operativos de la Secretaría de Seguridad Pública”, anotó.
El primer golpe mediático de esta estrategia de terror por parte del narco ocurrió con la subida del espeluznante vídeo a internet y la exhibición de los 12 decapitados, 11 en Chichí Suárez y 1 en Buctzotz. El segundo sería la aparición de las 11 cabezas, en sitios y momentos que convengan a sus intereses criminales.

domingo, 31 de agosto de 2008

Secuestrados cinco mil alumnos de prepa en un año

Secuestraron a 5 mil alumnos de prepas públicas en un año
■ De 3 millones 700 mil estudiantes de ese nivel educativo, 37% refiere vivir en un hogar donde se le agrede y amenaza incluso con armas

■ La mayoría señala haber padecido robo o asalto

Karina Avilés

De los 3 millones 700 mil estudiantes en los bachilleratos federales del país, más de medio millón refiere que ha sufrido algún robo, agresión o violencia en el último año. De ellos, 5 mil señalan que han sido secuestrados y otro número igual que han sido víctimas de violación, revela la primera Encuesta Nacional Exclusión, Intolerancia y Violencia en Escuelas Públicas de Educación Media Superior.

El entorno social en el que viven estos jóvenes también presenta graves problemas de inseguridad, pues un millón 554 mil (42 por ciento) expresaron que en su barrio o colonia hay venta de drogas.

De ese total de alumnos en preparatorias públicas, como el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) o el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS), 2 millones 405 mil (65 por ciento) afirmó que en su comunidad hay pandillas. Sin embargo, 481 mil (13 por ciento) reconocieron formar parte de ese tipo de grupos.

Asimismo, la investigación muestra que en un alto porcentaje, el entorno familiar de los jóvenes es de maltrato, pues un millón 369 mil (37 por ciento) han recibido golpes de un familiar con un “cinturón”, un “lazo” o un “cable”, e incluso 6 por ciento (que representan 222 mil jóvenes) refiere que ha sido amenazado de muerte con un “arma de fuego” o con una “navaja o cuchillo”, por alguno de sus parientes.

Según el estudio de la Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP, el cual es representativo de los 3 millones 700 mil alumnos entre 15 y 19 años de los bachilleratos federales, estatales y autónomos en el país, 510 mil 600 jóvenes (13.8 por ciento) han sido víctimas de la delincuencia o de la violencia.

En primer lugar se encuentra el robo o asalto, pues 316 mil 572 alumnos señalan que ha sido presa de los grupos delincuenciales. Otro 5 por ciento, que asciende a 25 mil 530 jóvenes, fue agredido a causa de alguna riña.

Sin embargo, destaca que el secuestro, la violación y la detención figuran entre los principales motivos de violencia que han padecido. Cada uno de los tres casos equivale a uno por ciento, lo que en total significa poco más de 15 mil estudiantes.

En relación con las agresiones en el núcleo familiar, de los 3 millones 700 mil alumnos de bachilleratos públicos, 34 por ciento dijo que ha sido “jaloneado del brazo o del pelo”, 33 por ciento que ha sufrido amenazas de golpes, 32 por ciento confiesa que ha sido empujado o abofeteado y 54 por ciento que ha sido insultado por alguno de los integrantes de su familia.

La gran mayoría no está de acuerdo con la violencia, pues sólo 16 por ciento considera que se justifica agredir a alguien “que te quitó algo”, y 16.3 por ciento piensa que la “la violencia forma parte de la naturaleza humana”. Para 13 por ciento, “los hombres les pegan a las mujeres por instinto”.

Aceptan que han roto ventanas

Sin embargo, 8 por ciento de los hombres y 6 por ciento de las mujeres reconoció que ha respondido “agresivamente al profesor”. A la vez, 5 por ciento de los varones y 3 por ciento de las mujeres aceptó que ha provocado conflictos entre compañeros. Además, 3 por ciento de los primeros y 1 por ciento de las segundas refirió que ha roto las ventanas de la escuela.

El 2.5 por ciento (92 mil 500 jóvenes) dijo que ha tomado “cosas” con valor menor a mil pesos, 1.5 por ciento (55 mil 500 alumnos) que ha vendido drogas, un porcentaje igual que ha forzado cerraduras y .5 por ciento (18 mil 500 estudiantes) que ha tomado cosas con valor de mil pesos o más.


viernes, 29 de agosto de 2008

Identifican los cuerpos de los decapitados

Identifican a 10 de los 12 ejecutados: la mayoría vivía en Mérida
6:48 p.m.
En un comunicado oficial, la Procuraduría de Justicia informó esta tarde que mediante los archivos dactiloscópicos y de antecedentes penales, logró la identificación de 10 de los 12 cadáveres encontrados el día de ayer en una brecha de la hacienda Chichí Suárez, ubicado al oriente de la ciudad, así como en el municipio de Buctzotz.

Se presume que los que ejecutaron a los 11 hallados en Chichí subieron a You Tube un video con escenas de la masacre en el que aparecen varios cuerpos decapitados y siete cabezas apiladas junto a una pared. El video fue retirado del sitio antes mencionado, pero lo puedes encontrar en la página principal de yucatan.com.mx

El comnunicado oficial dice también que los análisis dactiloscópicos realizados por los peritos de la Institución señalan que los cuerpos identificados pertenecían a personas con antecedentes penales por diversos ilícitos, entre los que destacan delitos contra la salud en la modalidad de posesión de cocaína y por otros hechos delictuosos como robo con violencia cometido en pandilla, lesiones, ataques peligrosos, homicidio, tentativa de violación, portación de armas e instrumentos prohibidos, entre otros.

Los cuerpos localizados ayer respondían a los siguientes nombres:

- MANUEL RENÉ MENA ESPINOZA (A) “MANUEL ROSADO CHAN”, natural de Mérida, Yucatán, de 34 años de edad, vivía en Kanasín, quien fue procesado en dos ocasiones por delitos contra la salud en su modalidad de posesión de cocaína y de clorhidrato de cocaína.

- JULIO MENDOZA HERNÁNDEZ, natural de El Cuyo, Tizimín, Yucatán, de 32 años de edad, residía en Paseos de Itzincab, quien fue procesado por delito contra la salud.

- EUSEBIO ROSADO FERNÁNDEZ, de 41 años de edad, por delito contra la salud. Su identidad se averiguó por medio del Sistema Automatizado de Identificación de Huellas Dactilares.

- FÉLIX JESÚS HERRERA SOLÍS (A) “TITINO”, natural de Chetumal, Quintana Roo y de 32 años de edad, vivía en el fraccionamiento El Roble. Delitos: robo con violencia y robo calificado cometidos en pandilla y robo cometido en estado de ebriedad.

- JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ CHIN (A) “CHEPO”, natural de Mérida, Yucatán, de 23 años de edad, residía en la colonia Los Reyes. Fue sentenciado por lesiones y ataques peligrosos cometidos en pandilla.

- LUIS ADOLFO ROMERO DZIB, natural de Mérida, Yucatán, de 32 años de edad, vivía en la colonia Bojórquez. Delitos: robos, lesiones y allanamiento de morada.

- MIGUEL ÁNGEL PUERTO GUTIÉRREZ, natural de Progreso, Yucatán, de 35 años de edad, quien residía en esa ciudad y puerto. Procesado por delitos contra la salud en la modalidad de posesión de cocaína.

- LUIS FERNANDO PECH CHAN, de 23 años de edad, oriundo de Chunchintoc, del municipio de Hopelchén, Campeche, quien ha sido procesado por ataques peligrosos y daño en propiedad ajena cometido en estado de ebriedad.

- ROSENDO PECH DZUL (A) “ROS”, “JOSÉ ROSENDO PECH DZUL” O “JOSÉ ANTONIO PERAZA BRICEÑO”, de 43 años de edad, natural de Mérida, Yucatán, procesado por diversos delitos como robo calificado, daño en propiedad ajena, tentativa de violación, entre otros, también ha sido sentenciado por homicidio y lesiones que ponen en peligro la vida, lesiones cometidas en pandilla y portación de armas e instrumentos prohibidos, así como por robo calificado.

- LUIS ALFONSO CANUL CHAN (A) “LICHO”, “JOSÉ ALFONSO CANUL YAM” O “JOSÉ LUIS CANTO YAM”, originario de Mérida Yucatán y procesado por vagancia y malvivencia, por robo calificado cometido en estado de ebriedad y por lesiones.

Miguel Angel Puerto Gutiérrez, quien se dedicaba al narcomedundeo, fue detenido en marzo de 2003 por estar involucrado en la venta de drogas y estuvo preso durante varios meses.

El martes pasado desapareció del puerto, desde ese día sus familiares lo dejaron de ver, así que cuando se difundió la noticia de que hallaron cuerpos decapitados, su familia temió que fuera uno de ellos.

Según trascendió en fuentes policíacas, un familiar del progreseño ejecutado identificó a Miguel Puerto por medio de un tatuaje.

Al progreseño lo habrían levantado el martes pasado, pero sus familiares no habían interpuesto denuncia de su desaparición.

Se señala que también hay otro progreseño entre los ejecutados por el narco, cuyo apellido sería Domínguez, que se trata de un joven adicto a los enervantes quien también desapareció a mediados de semana.

Debido a que uno o dos progreseños está entre los ejecutados, ayer se reforzó la vigilancia políciaca en Progreso, en la entrada fueron apostados agentes de la Secretaría de Seguridad Pública que revisaron los vehículos que entraban al puerto e incluso hasta de turistas, con especial interés en unidades que traen placas de otros Estados.

También en las instalaciones portuarias se reforzó la vigilancia con recorridos de parte de elementos armados de la Armada de México.

En Porgreso, se recuerda que hace cuatro años, para un 27 de agosto, fue hallado en montes de la carretera Chicxulub Puerto-Chicxulub Pueblo, el cuerpo quemado de Jorge Nicoli Argüelles “El Mono Nicoli”, vinculado con el narcotrafico.

También confirmó la Procuraduría estatal que los 11 cuerpos sin cabeza corresponden a delincuentes con fichas de varios ingresos en penales de la península yucateca, por su vinculación con el tráfico de drogas.

El procurador de Justicia, José Alonso Guzmán Pacheco, informó esta tarde que el caso de los asesinados ya fue atraído por la PGR y que los cuerpos serían entregados conforme sean solicitados por sus familiares.

Las necropsias permitieron establecer que entre tres y cinco de los cuerpos presentan indicios de que fueron degollados estando vivos.

El procurador manifestó, al salir de una reunión del gabinete de seguridad estatal celebrada en las instalaciones del Siglo XXI de esta ciudad, que pese a los hechos no hay una militarización en Yucatán sino únicamente la cooperación entre la PGR, la Décima Región Militar y las autoridades del gobierno de Yucatán.

Hasta la tarde de este viernes no tenían reportes del paradero de las cabezas de los 12 asesinados, y solamente faltaba identificar a uno de los que se encontró en el municipio de Buctzotz.

Por otro lado el procurador confirmó que en el cadáver encontrado en el municipio de Buctzotz, había un mensaje supuestamente dirigido al secretario de Seguridad Pública, Felipe Saidén Ojeda, que decía, “cumple los compromisos”.

El procurador señaló que no entendía el por qué de esta frase porque el único compromiso de los funcionarios del Gabinete de Seguridad Pública, “es cumplir con garantizar la seguridad para todos los yucatecos”.

"El matachavitas" termina como el "canibal de la Guerrero"

MERIDA.-A pocas horas de que rindiera su declaración preparatoria, el asesino serial Mario Alberto Sulú Canché (a) “El Mata-chavitas” decidió acabar con su existencia al ahorcarse en uno de los baños del penal.

Minutos antes de las cinco de la tarde, “El Matachavitas”, que tenía custodia permanente, le dijo a sus vigilantes que iría al baño.

Sin embargo, al ver que no regresaban ingresaron al sanitario y se percataron que el cuerpo de Sulú Canché pendía de una soga de nylon de lavado que había atado a una de las regaderas.

Inmediatamente se armó una movilización en el presidio para intentar reanimarlo, pero todo esfuerzo fue inútil porque ya había muerto.

El preso, antes de ingresar al “área”, se encontraba profundamente deprimido y apenas alzaba la cara, al parecer porque hoy fue día de visita en el penal y nadie fue a verlo.

La pregunta que ahora queda pendiente es cómo obtuvo la soga de nylon, aunque otra versión señala que se ahorcó con su pantalón.

Inesperada revelación

Como mencionamos anteriormente, apenas unas horas antes había declarado que “como los judiciales me dijeron que era el mismo castigo por un homicidio que por tres, acepté haber cometido los crímenes, pero los dos primeros no los cometí”.

Esa declaración inesperada, que rindió ante el Juzgado Tercero Penal, el multiasesino confeso cambió radicalmente su versión de los hechos.

Lo anterior motivó que fuera cuestionado duramente por el representante del Ministerio Público que lo cuestionó el porqué dijo que le “daba igual” ir a la cárcel por tres crímenes que por uno.

El homicida, señaló que así se lo hicieron saber los judiciales que tuvieron a su cargo la investigación y que dijeron que de todos modos iba a estar 40 años en el bote.

Sin embargo, cuando se le cuestionó si en fecha reciente tuvo en posesión un Jetta negro y un Caribe verde reconoció que eran suyos, pero que no los cambió porque hubiera cometido algún delito, sino porque estaban deteriorados.

Por último, manifestó que nada más le “siguió la corriente” a los judiciales.

Como se recordará, apenas y se le estaba arraigando, “El Matachavitas” confesó diciendo: “Quiero pedirle perdón a los papas de las chavas, estaba drogado, sinceramente estoy arrepentido”.

“No tengo ningún inconveniente en que me arraiguen”, señaló cuando fue enterado de que iba a permanecer hasta 30 días en la casa de arraigo de la Procuraduría, para luego preguntar qué garantías tenía y se le explicó que podría comunicarse con sus familiares y contratar un abogado particular.

“La verdades que lamento todo lo que hice, soy padre y ahora mis hijos se van a quedar sin padre”, relató, para luego señalar: “Quiero platicar con mi esposa para pedirle perdón”

Fuente: Milenio

Decapitados en Mérida


Dantesca escena ante dos jóvenes
Un muchacho y su hermana se topan con los cadáveres

“Papá, papá, hay personas sin cabezas...”, expresó casi presa del pánico el joven que, acompañado de una hermana suya, descubrió los once cuerpos decapitados abandonados en montes de Chichí Suárez, comisaría conurbada de Mérida.

La joven no pudo expresar palabra, cayó en una crisis nerviosa desde el momento en que vio la dantesca escena y así seguía hasta entrada la noche.

“Sí papá, están sin cabeza, ven a verlos”, siguió diciendo a gritos el joven que, cuando pasaba momentos antes en una encrucijada, encontró los cuerpos apilados de los once ejecutados.

El papá, que según dijo está pensando abandonar su casa por temor, acudió al sitio, comprobó lo dicho por su hijo y avisó a las autoridades de la comisaría.

Nadie vio movimiento de vehículos, al menos alguno que llamara la atención. Se especula que los cuerpos fueron llevados en dos camionetas. Minutos después del hallazgo, la operación policíaco cambió la rutina de esa comisaría que está al oriente de la capital yucateca.

El sitio donde fueron tirados los cuerpos parece haber sido “estudiado” previamente por los asesinos, ya que la vivienda más cercana está a más de 100 metros. Prácticamente no pasa nadie por ese lugar, pero como es el cruzamiento de dos caminos es fácil salir de ahí, ya sea retornando a la misma población o por el Anillo Periférico. En el área hay varias casas en construcción.

El sitio del macabro hallazgo está al sur de Cholul, otra comisaría meridana, pero más grande, sobre la calle 14, misma arteria que comunica al cementerio de esa población.

La calle sigue hasta llegar a la colonia San Camilo y los rieles del ferrocarril a Valladolid, a poca distancia del Periférico.

El camino con el que se cruza se dirige al Oriente, a unas casas en construcción, donde resulta difícil transitar.

Al Poniente, en un camino blanco, a unos cien metros, hay un fraccionamiento en construcción, aunque aparentemente nadie labora ahí desde hace algún tiempo. Frente a este sector hay una calle que comunica con el centro de Chichí Suárez.

El camino blanco, más al Oriente, llega al Periférico.

Cholul está comunicado con Sitpach, Chichí Suárez y el camino a Tizimín

Narcoterror en Yucatán


La mayoría de los cadáveres estaban desnudos y algunos tenían un tatuaje en forma de dragón

Hallan en Yucatán 12 decapitados; 11 de ellos muy cerca de Mérida
■ Las cabezas no han sido encontradas

■ No presentaban heridas de bala

■ Circula la versión de que eran miembros de cuerpos policiacos de la entidad, de Quintana Roo u otros estados

Luis A. Boffil Gómez (Corresponsal)

Elementos del Ejército recorren la zona donde fueron encontradas 11 de las 12 personas ejecutadas

Mérida, Yuc., 28 de agosto. Los cuerpos decapitados de 12 hombres fueron localizados hoy en Yucatán; 11 en la comunidad rural de Chichí Suárez, en Mérida, y uno en el municipio de Buctzotz, ubicado al oriente de la entidad. Las cabezas no han sido encontradas.

El subprocurador de Justicia del estado, Rafael Acosta, informó que 11 de los cadáveres fueron encontrados por dos jóvenes al mediodía de este jueves en montes del poblado de Chichí Suárez, situado al nororiente de esta capital. Ambos adolescentes dieron aviso a la policía.

Tendrían entre 25 y 35 años

Los 11 cuerpos estaban apilados, 10 de ellos totalmente desnudos y sólo uno con ropa. La mayoría tenía tatuajes en forma de dragón. Las autoridades estimaron que estos sujetos tendrían entre 25 y 35 años de edad. No presentaban heridas de bala.

Fuentes extraoficiales de corporaciones policiacas locales revelaron que algunos de los occisos eran elementos de cuerpos de seguridad de Cancún, Quintana Roo, Yucatán y posiblemente de otros estados.

Acosta afirmó que estas personas habrían sido asesinadas y decapitadas en otros sitios y después abandonadas en los montes de Chichí Suárez. Elementos del Ejército arribaron al lugar y acordonaron la zona. Además, aplicaron operativos de vigilancia en la ciudad de Mérida.

Otro cuerpo decapitado fue hallado en el municipio de Buctzotz, ubicado a 180 kilómetros de Mérida. Trascendió que este hallazgo tendría relación con el primero.

Altos mandos de seguridad y policiacos de Yucatán se reunieron de emergencia en el palacio de gobierno de la capital del estado. El procurador de Justicia, José Guzmán Pacheco, declaró que es un hecho lamentable, pero llamó a la ciudadanía a no perder la calma y dijo que se redoblará la vigilancia.

–En esta ocasión no se trata de un “hecho aislado”, como suelen decir las autoridades cuando hay crímenes vinculados al narcotráfico en la entidad –se le hizo notar al funcionario.

–No, no se trata de un hecho aislado, pero esperamos que no se repita –respondió.

Durante una gira de trabajo por municipios indígenas, la gobernadora priísta Ivonne Ortega Pacheco externó su preocupación por el suceso. “No permitiremos que algo así vuelva a suceder”, subrayó.

Mientras tanto, agentes judiciales y centenares de policías custodiaron los palacios de gobierno estatal y municipal de Mérida, televisoras, periódicos, estaciones de radio y sitios de interés público.

En enero pasado fue localizado el cuerpo decapitado de Juan Carlos Alvarado Naal, El Calochas, conocido narcomenudista de Puerto Progreso. La cabeza fue arrojada al día siguiente del crimen en la repetidora local de TvAzteca.

Por la noche, la Procuraduría General de la República (PGR) emitió un comunicado para informar que la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) “ejercitó su facultad de atracción para conocer e investigar la muerte de 11 personas cuyos cadáveres fueron localizados cerca de la ciudad de Mérida, Yucatán, con señales de haber sido victimados con violencia inusitada”.

La dependencia federal sostuvo que “todo acto de violencia se repudia, aun cuando tengan lugar entre miembros de organizaciones criminales”.

viernes, 8 de agosto de 2008

Recostrucción de un tercer homicidio


Reconstruyen otro crimen
Relata el homicida cómo abordó, violó y mató a una joven

MOTUL.— Como parte de las diligencias por el asesinato de la joven Leydi Marlene Pech Canul, ayer se llevó a cabo la reconstrucción de hechos con la participación del presunto homicida Mario Sulú Canché.

Cerca de las 8:45 horas llegó a esta ciudad un convoy de vehículos de la Procuraduría General de Justicia y del Grupo ROCA de la Policía Judicial, con el homicida confeso.

También estuvo presente el Procurador de Justicia, José Guzmán Pacheco.

La primera parada para la reconstrucción de hechos fue en la entrada de la ciudad, cerca del cementerio, ya que el acusado venía de Tixkokob y por esa zona entró a la población a bordo de su vehículo, el Jetta azul oscuro con placas YXB-6016.

Luego se trasladaron a la calle 28 con 35, donde Sulú Canché abordó a la ahora occisa.

“Tuve que entrar por ahí porque había retenes en la entrada de Mérida y temí que me detuvieran porque traía cerveza”, explicó el homicida.

“Eran como las diez y media de la noche cuando pasé por esta calle y me di cuenta que ella estaba en la acera. Me acerqué con el vehículo y le pregunté cómo podía llegar al puerto. Le pregunté a dónde iba y me dijo que a su trabajo”.

El agente Mario Calderón le preguntó al detenido si recordaba cómo iba vestida la joven y el homicida contestó que sólo recordaba que traía pantalón y una blusa.

El asesino confeso manifestó que le pidió a la joven que lo acompañara al puerto, a lo que ella accedió tras la insistencia del detenido. Afirmó que con las indicaciones de la muchacha para llegar se dirigieron al bar Taurino, pero estaba cerrado. Entonces se trasladaron a Telchac Puerto, donde compraron cerveza en una agencia.

Posteriormente se dirigieron al lugar denominado “Cocoteros”, donde ultimó a la joven.

Según dijo, se internaron en una vía de acceso al lugar, que se ubica entre Telchac y San Crisanto. Ahí le propuso a la joven sostener relaciones sexuales, pero ella no aceptó.

“Bajé del coche, abrí su portezuela y la tomé de la cabeza; en ese momento ella no hizo ruido, sólo me dijo que yo la dejara.

“Con una mano sostenía las manos de ella y con la otra le bajé la parte de abajo de la ropa; en ningún momento la golpeé, solo le decía que se callara porque alguien podría escuchar”.

Finalmente, Sulú Canché violó a la joven.

Después de eso ella “intentó salir y yo la empujé hacia adentro del auto y la sostuve del cuello. Ella intentó liberarse, pero yo no la solté hasta que vi que ya no se movía”.

Luego de ultimar a la joven, el acusado manifestó que salió del vehículo y decidió enterrar el cuerpo en un hueco que había en la arena.

“Vi el hueco y me acerqué a escarbar, lo hice como por dos minutos; luego me dirigí de nuevo al coche y le quité toda la ropa a ella, la agarré de la cintura y la arrastré hasta el hueco, donde la tiré. Luego le puse arena y algunas palmas, también algo de la basura que traía en el coche y luego me fui”, relató.

El agente le preguntó a Sulú Canché si la joven traía alguna alhaja o algo de valor, a lo que éste respondió que no.

El homicida señaló que después de cometer el crimen se dirigió a Telchac Puerto y en la ciénaga se deshizo de la ropa que le había quitado a la joven.— AARÓN ESPADAS RAMÍREZ

miércoles, 6 de agosto de 2008

Podría incrementarse el número de victimas

Sería el autor de un cuarto homicidio
Hay indicios de que mató también a una joven de Kanasín

No obstante que el plomero Mario Alberto Sulub Canché ha confesado su participación en la muerte de tres jovencitas, la Policía Judicial del Estado considera que también estaría detrás del homicidio de una adolescente de Kanasín.

La corporación policíaca ha comenzado ya las pesquisas de este caso, pues ocurrió en circunstancias similares a las de las otras tres jovencitas, incluso el cuerpo fue encontrado en la misma zona, en montes de Dzemul.

De comprobarse su participación en el crimen, este habría sido el primer homicidio del asesino serial, pues esta muerte ocurrió en 2005.

La joven fallecida se llamó en vida Ana Alejandrina Chan Cimá, cuyo cadáver fue encontrado, quemado, días después de su extraña desaparición.

La adolescente, quien tenía 14 años, desapareció el lunes 19 de septiembre de ese año.

Una amiga la vio cuando esperaba el camión para volver a su casa, a las 2:30 de la tarde, luego de asistir a la Secundaria 58 de San Haroldo.

El cuerpo fue encontrado días después, a la vera de la carretera a Dzemul.

Los agentes que investigan el caso del homicidio serial verifican si en la fecha de la desaparición el sujeto estaba preso o libre.

En esta corroboración, los agentes han encontrado un hecho que confirmaría que sí participó en este homicidio. Días después del hallazgo del cuerpo, el sujeto huyó a toda velocidad en su vehículo cuando vio una patrulla.

Sulub Canché fue detenido el 22 de septiembre luego de una persecución en la colonia Alemán, cuando llamó la atención de los policías por manejar el Golf placas WX-8326 a velocidad inmoderada.— Carlos Gebhardt Acosta

Arrepentimiento del Homicida serial

Estoy arrepentido, quiero pedir perdón”
El homicida confeso de tres jóvenes dice que estaba drogado

“Estoy arrepentido, quiero pedirle perdón a los papás de esas chavas por el daño que les hice”, dijo Mario Alberto Sulub Canché, quien de manera espontánea admitió haber cometido tres homicidios.

“Lo hice, pero estaba drogado, dopado...”, agregó y enseguida se le quebró la voz y lloró.

“Estoy arrepentido, estoy arrepentido, lo pienso por mis hijos, durante el tiempo que voy a estar aquí ellos se quedarán sin papá”, añadió.

Sulub Canché no tenía por qué referirse a los tres homicidios que presuntamente cometió. El juez Manuel Soberanis Ramírez leyó una síntesis de las investigaciones por las tres muertes.

“No tengo inconveniente en que me arraiguen”, contestó a una pregunta.

“¿Quieres agregar algo?”, preguntó el juez. En ese momento el arraigado expresó su arrepentimiento, admitió haber “hecho mal a esas chavas”, pero dijo que no pudo controlarse, pues estaba “drogado y dopado”.

La fiscalía escuchó lo que era una admisión de los hechos y pidió se asiente lo que manifestó Sulub Canché.

El arraigado dijo que además de pedirle perdón a los padres de sus víctimas, también le ofrecerá disculpas a su esposa.

“Voy a hablar con ella, también le voy a pedir perdón. Mis hijos se van a quedar sin papá durante el tiempo que esté aquí”, dijo el arraigado.

Sulub Canché fue detenido por robo y por manejar con exceso de velocidad en 2005..— R.F.G.

Con prueba de ADN identificarán cuerpo de asesinada




Agosto 6, 2008

MERIDA.-Aun cuando las primeras evidencias señalan que el cadáver encontrado el 3 de agosto es el de Guadalupe de los Angeles Rodríguez Méndez, la tercera víctima del asesino en serie Mario Alberto Sulú Canché, la Procuraduría General de Justicia del Estado confirmará mediante pruebas de ADN que efectivamente se trata del cuerpo de esa jovencita.

De acuerdo con fuentes judiciales, las pruebas serán efectuadas por un laboratorio de Irapuato, debido a que en Yucatán la PGJE no cuenta con instalaciones de este tipo y se comparará el ADN de los restos hallados el 3 de agosto con el de los padres de Rodríguez Méndez para despejar toda clase de dudas.

Las pruebas de ADN (ácido desoxirribonucleico) se emplean desde 1986 para resolver crímenes y en este caso se realizarán para evitar que se piense que el cadáver hallado no pertenece a la víctima, por el grado de descomposición que presentó a sólo seis días de que se reportó la desaparición de la joven.

El cuerpo de Rodríguez Méndez, de 16 años, fue encontrado enterrado, desnudo, con las manos y pies atados y en completo estado de descomposición la tarde del 3 de agosto en los montes del ejido “Chakán”, a la vera de la carretera Chicxulub Pueblo - Ixil.

Por las fotografías que se dieron a conocer en la prensa al día siguiente del hallazgo y porque el cráneo apareció casi totalmente limpio, incluso el padre de la víctima llegó a creer que no se trataba de su hija. Parecía imposible que en tan sólo seis días la descomposición del cuerpo llegase a tal grado.

Pero ayer el jefe del Servicio Médico Forense, Alvaro Cruz May, comentó a que el proceso de descomposición de un cuerpo humano varía según las condiciones en las que se encuentre.

Cada caso es diferente y para ello entran elementos que hacen variar el proceso de descomposición, dijo el forense.

Por ejemplo, el cadáver de Rodríguez Méndez fue semienterrado en una zona donde hace mucho calor, a la intemperie, con un grado de humedad menor a otros, lo que provocó que la parte expuesta rápidamente entrara en descomposición.

Además, lo que quedó al descubierto es la cabeza, donde no hay mucha grasa o músculo, sino la piel que recubre el cráneo, algo que se procesa muy rápidamente en un ambiente caluroso como el de esa parte del Estado, donde las temperaturas promedio rebasan los 35 grados centígrados.

La parte que quedó enterrada en la tierra se conservó mucho más, le quedaba carne, músculos, todavía se notaba el cuerpo, señaló el forense.

La versión de que sí era el cadáver de la jovencita la confirmó el director de la Policía Judicial del Estado, Alejandro Rodríguez Palma, quien indicó que él observó los restos humanos de cerca y se convenció de que había quedado así por el efecto del medio ambiente.

Además, agregó, el homicida confesó, durante la reconstrucción de hechos realizada ayer, que en efecto se trataba de ella porque sabía muchos detalles del lugar, de cómo la llevó y cómo la atacó antes de darle muerte.

Además de la confirmación del cuerpo mediante las pruebas de ADN, la PGJE, a través del Departamento de Servicios Periciales, a cargo de Carlos Ruiz Cardín, realizará un perfil psicológico del homicida para determinar si en realidad se trata de un asesino en serie, como se ha venido divulgando.

Al respecto, Rodríguez Palma comentó que por el modus operandi, en efecto, podemos hablar de un asesino serial, pues hay elementos que se repiten, como la constante de que se trata de jovencitas, de una misma área geográfica y que fueron atacadas casi del mismo modo.

No obstante, el director de la Policía Judicial se mostró confiado en que Sulú Canché sí es un homicida serial y que de no haber sido arrestado y arraigado muy probablemente habría cometido un cuarto asesinato.

Esta situación quedará despejada una vez que en la PGJE concluyan los estudios psicológicos de la personalidad de Sulú Canché, el Ted Bundy de Yucatán que cometió estos tres asesinatos en poco más de un año, pues pesan sobre él los crímenes de Alma Lucelly Canul Ciau, de Conkal, y de Leydi Marlene Pech Canul, de Motul, ocurridas a mediados del 2007 la primera, y a principios de este año la segunda.

El cuerpo de Canul Ciau fue encontrado flotando en una aguada entre Chicxulub Pueblo y Chicxulub Puerto y el de Pech Canul en un cocotero ubicado cerca de San Crisanto, en la costa noreste del Estado.

El modus operandi, de quien también es llamado el “asesino de la zona henequenera” tiene el mismo perfil: sube bajo engaños a las jóvenes a su auto, se cree que les “ofrece ayuda y apoyo moral”, pero cuando las tiene las viola y golpea. Después las asesina y las deja en lugares solitarios por donde esporádicamente pasa gente. Su objetivo, es que al paso del tiempo, las encuentren. Las chicas tienen en común ser de clase humilde.

El cuerpo de la última víctima fue hallado en una brecha ubicada en el ejido de “Chakán”, a más de 150 metros de la vía federal entre Chicxulub Pueblo e Ixil. El cuerpo estaba enterrado al lado de una enorme laja en un hueco que medía poco más de 45 centímetros de profundidad, y de ancho como un metro. La joven estaba en posición fetal con la cabeza hacia el oriente y el rostro hacia el cielo. Los pies que estaban atados hacia el poniente y las manos en la espalda también atadas. A 60 metros encontraron un paquete de condones.

Fuente: Poresto

http://www.poresto.net/content/view/26930/28/

Los Asesinos seriales de Yucatàn

El cuarto homicida en serie
Un ex futbolista fue el primero del que se tiene un registro

Mario Alberto Sulú Canché, detenido por la muerte de por lo menos tres jovencitas, es el cuarto asesino en serie en la historia de Yucatán.

El ex futbolista profesional Wílbert Solís Albertos es considerado el primero, pues ultimó a tres personas.

Alfredo Aguilar Can (a) “Bunga” es el segundo asesino serial y cuenta en su haber con cinco homicidios —todos de homosexuales—, perpetrados en la década de los noventa.

Wílbert Román Gómez Carrillo (a) “Pájaro” fue el tercero, pues asesinó a tres indigentes, el último apenas el año pasado.

Aunque no es el primer asesino serial, la historia de Sulú Canché podría sorprender aún más en los próximos días, ya que la Policía Judicial tiene sospechas de que estaría involucrado en una cuarta muerte.

De acuerdo con archivos policíacos, Wílbert Solís Albertos —actualmente preso— dio muerte en 1979 al profesor Manuel Díaz Aguilar en la carretera Chuburná-Sisal.

El 11 de enero de ese año, cuando tenía 18 y estudiaba en la Preparatoria número 2 de la Uady, mató de tres balazos a José Borjas Cuéllar en la calle 116 con 79 de la colonia Bojórquez.

En marzo de 1993 concretó su tercer crimen, cuando ultimó a Nicolás Armando Toraya Ríos, directivo de Campi.

Al segundo asesino serial, Aguilar Can, se le atribuyen los asesinatos de Jorge Carlos Pizarro Barrera, en 1993; Hernán May Magaña, en 1995; Nicolás Manuel Hoil Canto, en 1997; Arcadio Francisco Balam Noh, también en 1997, además del modisto cubano Rigoberto Chaviano León, en 1996.

Gómez Carrillo, el asesino serial antecesor de Sulú Canché, mató en 1979 a un hombre en los patios de ferrocarriles.

En el año 2000 asesinó en el mismo sitio a otro indigente, aunque alegó homicidio en riña y salió al poco tiempo.

Finalmente, el 2 de febrero de 2007, Gómez Carrillo mató —con una piedra que le dejó caer sobre la cabeza— a otro indigente en ese mismo lugar.

El sujeto, un bebedor consuetudinario de 50 años, está preso actualmente por este último crimen.— Carlos Augusto Gebhardt Acosta

Fuente: Diario de Yucatán

El "Matachavitas"


MERIDA.-Indignados y consternados, habitantes de Chicxulub Pueblo y los yucatecos en general clamaron castigo para Mario Alberto Sulú Canché, asesino confeso de la adolescente Guadalupe de los Ángeles Rodríguez Méndez, y le exigieron a las autoridades estatales mayor seguridad para estos municipios. Los pobladores advirtieron que últimamente han estado merodeando por la zona personas en autos con vidrios polarizados elevados, por lo que debe prohibirse, porque permite a los conductores escudarse en el anonimato.

Ante esto, la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco aseguró que se le aplicará todo el peso de la ley al ya llamado por el populacho como “El Matachavitas” y, que los habitantes de esa zona, como del resto del Estado, “ya pueden estar tranquilos”, además de reconocer el trabajo de la Policía Judicial.

La gente dice que nunca había pasado nada igual en ese poblado, tienen miedo. No quieren dar sus nombres, pero gritan, lloran, aseguran que la Policía Municipal no hace bien su trabajo, que el Ayuntamiento no cumple.

Señalan que la proliferación de lotes baldíos es un grave problema, ya que allí podrían esconderse delincuentes, asesinos como el que acabó con la vida de una jovencita, casi una niña, de 16 años, así como de otras dos adolescentes, cuyo único delito fue despertarla maldad de un ser que no merece el calificativo de humano.

Arremolinados a las puertas de la iglesia, los parientes de Guadalupe de los Angeles comentaban que hay tristeza en el pueblo pues les arrebataron la alegría de vivir, un degenerado acabó con una vida plagada de sueños e ilusiones.

Los hombres callan, aprietan sus puños, quieren que “El Matachavitas” no salga nunca de la cárcel, pero desconfían de las autoridades. “Allí, por buena conducta, los dejan salir”, dice uno.

Las mujeres, por su parte, piden a la Gobernadora que no permita circular a vehículos con placas de otros estados y con los vidrios obscuros.

El hermano de la joven asesinada se aproxima al reportero, le pide no acercarse a los familiares. “En tiendan nuestro dolor, no queremos hablar, estamos tristes”.

Un hombre de avanzada edad, con voz entrecortada, pregunta: “¿Ya trajeron a mi sobrinita?”.

El dolor es latente, en el ambiente se respira tristeza, pero también unas ganas inmensas de tener enfrente al asesino para “castigarlo como merece”, comenta una persona.

El alcalde Miguel Ángel Cua Cocom interviene. Pide a los vecinos que no aprovechen la ocasión para desprestigiar su trabajo y asegura que el pueblo, con tres mil 600 habitantes, está bien cuidado con sus 12 policías municipales.

Nadie le cree, las miradas son de desaprobación, el pueblo clama justicia, pero saben que nada, nada les devolverá al angelito llamado Guadalupe Rodríguez Méndez.”

Fuente: Milenio

Como actuaba el Asesino Serial de Yucatán

MERIDA.-Mario Alberto Sulub Canché posee habilidad para convencer, lo que hizo que tres jóvenes del interior del Estado subieran a su automóvil a pesar de que era la primera vez que tenía contacto con ellas.

Las jóvenes, cuyos asesinatos fueron admitidos por Sulub Canché, habrían sentido confianza en él, a pesar de que no lo conocían. Pero las jóvenes fueron violadas, asesinadas y sus cuerpos abandonados en diferentes sitios inaccesibles.

El ofrecimiento para que las jóvenes subieran al automóvil de Sulub Canché era sencillo: “un trabajo en Mérida”, “un rápido paseo” o “un rato de plática”.

El más reciente caso, el de la joven Guadalupe Rodríguez Méndez, comenzó en una calle de Chicxulub Pueblo el lunes 28 de julio, a las 8 de la mañana.

El asesino confeso llegó a esa población y encontró a dos jóvenes platicando en una calle. Las abordó ofreciéndoles trabajo, lo que no aceptaron.

“Es fácil, van a ganar $100 al día, en un minisúper”, insistió el acusado.

Las jóvenes prefirieron pedirle a Sulub Canché que se retirara, lo que hizo de inmediato. Sin embargo, esperó que las jóvenes tomaran caminos distintos y en ese momento abordó de nuevo a Guadalupe, a quien le insistió en el trabajo.

La joven aceptó ver el lugar donde trabajaría con el ofrecimiento de que si no le gustaba la llevaría su casa.

“No tardamos, vamos”, dijo el ahora detenido, como él mismo relató a la policía.

En unos minutos de viaje, rumbo a Ixil, el acusado hizo preguntas de índole sexual a la joven. El panorama cambió de repente cuando el detenido entró a un camino terracero.



“Es por una necesidad fisiológica”, respondió a una pregunta de la occisa.

Enseguida vino la propuesta de una relación sexual que la joven rechazó. La muchacha pidió volver a su casa, lo que aceptó Sulub Canché, pero con una condición: “Te amarro de las manos”. La joven no tuvo más remedio que aceptar. En ese momento fue ultrajada.

Minutos después la joven cayó en una crisis nerviosa y Sulub Canché la amarró de los pies, pero como la menor no se calmaba se dijo a sí mismo “Esto ya valió, está fuera de control”.

Decidió matar a la joven como lo hizo con otras dos en los últimos 14 meses. La ahorcó, le quitó un par de aretes y un anillo, enterró el cuerpo y regresó a Mérida.

“Comí con mis hijos, luego fui a ver asuntos de mi mamá y vendí las alhajas”, relató el detenido a la policía.

En el caso de Marlene Pech Canul, de Motul, en enero, la joven iba a laborar como niñera cuando fue abordada por Sulub Canché, a la que convenció de pasar “unos momentos agradables”. La joven subió al automóvil, la invitó a bebidas alcohólicas y sostuvieron relaciones sexuales por mutuo acuerdo, según el detenido.

Luego, como la joven se molestó por diversas circunstancias, el acusado decidió matarla. La ahorcó, le quitó algunas alhajas y la enterró. Regresó a Mérida, vendió las alhajas y continuó su vida normal.

En junio de 2007, el detenido viajó a Conkal y vio a la estudiante Alma Lucely Canul Ciau, a quien invitó a subir al automóvil para “llevarla a la escuela”. Sin embargo, después de “varias vueltas” con ella, salió de esa población rumbo a Chicxulub Pueblo y entró a una brecha donde propuso a la menor que sostuvieran relaciones sexuales, lo que la joven rechazó.

“Si no quieres, no te llevo de regreso (a Conkal)”, le advirtió el inculpado.

La joven aceptó, pero más adelante, en un descuido del detenido, la menor tomó un pedazo de madera y le propinó un golpe a Sulub Canché.

“Eso me molestó y por eso la maté”, relató el detenido a la policía.

Le propinó varios golpes hasta matarla y luego tiró el cuerpo en una aguada que surgió a raíz de la extracción de materiales para construcción.

El detenido, como publicamos ayer, pidió perdón por los daños causados y ofreció disculpas a los padres de las menores.

Fuente: Diario de Yucatán

Confiesa el Asesino y Violador


MÉRIDA > Sucesos de policía


El asesino en serie confiesa que violó y mató a varias jovencitas
La policía investiga tres muertes, pero cree que hay más

El plomero meridano Mario Alberto Sulub Canché, casado, de 29 años de edad, admitió ser el autor de la muerte de tres jovencitas del interior del Estado, de quienes abusó sexualmente antes de arrancarles la vida.

El asesino serial sembró el terror en poblaciones del noreste de la entidad, donde cometió sus crímenes en poco más de un año, de junio de 2007 a julio pasado.

Los dos primeros ataques de Sulub Canché fueron considerados por las autoridades como “crímenes perfectos” que tenían desconcertada a la policía.

Sin embargo, en el último homicidio, que cometió hace menos de un mes, incurrió en un error que sirvió a los agentes para iniciar la investigación: había testigos cuando convenció a quien sería su última víctima de subir al auto que usaba para cometer sus crímenes. Estas personas describieron el vehículo —negro, con cristales polarizados— e incluso una niña notó su tatuaje en el brazo izquierdo.

En todos los casos el asesino serial convencía a sus víctimas —muchachitas de 16 ó 17 años—, de subir al automóvil, las llevaba a un lugar solitario, las violaba y las mataba. Después de quitarles sus escasas pertenencias, las enterraba.

Tras su arresto, Sulub indicó a la policía el sitio donde ocultó el cuerpo de la joven de Chicxulub que mató hace unos días.

Fuente: Diario de Yucatán.

lunes, 4 de agosto de 2008

Detenido asesino en serie en Yucatán "El asesino de la zona henequenera"



CHICXULUB PUEBLO.— La Policía Judicial detuvo ayer al presunto asesino en serie que operaba en la zona centro y costa norte del Estado.

No se proporcionó el nombre del sospechoso porque estaba sometido a riguroso interrogatorio, pero se averiguó que es un meridano de unos 27 años, quien presuntamente ya confesó tres de los cuatro homicidios juveniles que investiga la Policía Judicial del Estado.

Con los datos que proporcionó tras su arresto, la Policía Judicial y los peritos de la Procuraduría de Justicia llegaron alrededor de las 15 horas al lugar exacto del entierro clandestino y hallaron un cuerpo en avanzado estado de descomposición, cuyos estudios científicos y periciales prácticamente corroboró que pertenecía a la joven desaparecida Guadalupe de los Ángeles Rodríguez Méndez, de 17 años y vecina de Chicxulub Pueblo.

El cuerpo estaba enterrado bajo un montículo de rocas, a un costado de la vereda al ejido Chakán, que está en la carretera Chicxulub Pueblo-Ixil.

Las pesquisas sobre la investigación de la desaparición de la joven llevó a la Policía Judicial a tres conductores de automóviles y un empleado de un rancho cercano a Chicxulub Pueblo y finalmente las pistas permitieron a la Policía Judicial localizar y detener al presunto asesino en serie que había sembrado el terror en Motul, Telchac Puerto, Conkal, Dzemul, Chicxulub Pueblo y Mérida.

La sospecha de que en esa zona operaba un asesino en serie hizo que la Policía Judicial destacara media corporación en la zona centro y los puertos del rumbo y que las patrullas de la Secretaría de Seguridad Pública estuvieran alertas. Fue hasta ayer cuando los judiciales aparentemente resolvieron el caso de Chicxulub Pueblo, Telchac y Conkal, donde también desaparecieron jovencitas que posteriormente fueron halladas muertas.

El sospechoso todavía no aceptaba su responsabilidad en el secuestro y homicidio de una estudiante de secundaria del sur de Mérida, cuyo cuerpo apareció en montes de Dzemul.

Las características delictivas del detenido reforzaron las sospechas de la Policía Judicial de que los homicidios juveniles eran obra de un asesino en serie porque “levantaba” a adolescentes de 16 y 17 años, las violaba, las mataba y enterraba los cuerpos, buscando siempre lugares de difícil acceso.

Ejidatarios que fueron ayer por la mañana al lugar donde se halló el cadáver informaron que sintieron una fuerte fetidez y moscas en esa vereda, que es paso obligado de los ejidatarios de Chicxulub e Ixil porque son tierras agrícolas. Para llegar al sitio exacto es necesario caminar unos 800 metros, 500 hacia el Sur y el resto hacia el Oriente.

Alrededor de las 3 de la tarde se presentaron al sitio decenas de judiciales encabezados por su director, Alejandro Rodríguez Palma, quienes constataron que en el sitio había un cadáver enterrado.

De inmediato, con apoyo del personal de servicios periciales, se procedió a desenterrar el cuerpo, que estaba en avanzado estado de descomposición.

A las 18 horas se trasladó el cuerpo a Mérida, donde estudios forenses buscan determinar si se trata realmente de la joven extraviada. Incluso, familiares de Guadalupe de los Ángeles fue llevaba a la Procuraduría de Justicia para que hicieran algunas diligencias de reconocimiento de lo que quedaba del cuerpo.

En la tarde, Rodríguez Palma declaró que aún no se determinaba si el cuerpo corresponde a un hombre o una mujer, pues buena parte del rostro y el pecho ya había sido devorada por los gusanos. Sin embargo, con lo que pudo apreciar se trataba de una persona joven y se pensaba que era de la joven desaparecida.

Primero la Judicial enfocó sus pesquisas contra el novio de la joven, Francisco Javier Dzul Pech, y luego contra un jardinero del rancho “Baspul” de nombre Irving Díaz.

Fuente: Diario de Yucatán